Noticias

Recomendaciones para fortalecer el Plan Nacional de Desarrollo

En Fondo Acción llevamos más de 20 años realizando inversiones sostenibles en ambiente y niñez, promoviendo iniciativas de conservación y restauración, desarrollo bajo en carbono, desarrollo rural equitativo  y promocionando relaciones ba­sadas en el cuidado, para que niñas, niños y adolescentes tengan las condiciones básicas para un desa­rrollo integral en su territorio.

A partir de nuestra experiencia junto a comunidades, aliados privados, públicos, academia y organizaciones de la sociedad civil hemos aprendido e identificado acciones exitosas y necesidades desde los territorios para que las transformaciones sean posibles y sostenibles.

El  pasado 7 de febrero el Gobierno Nacional presentó el Plan Nacional de Desarrollo donde reflejan las líneas de acción y los principales enfoques de trabajo, en las que el tema medio ambiental, diferencial e interseccional, son prioridades claras en los diferentes ejes transformadores que propone el documento.

A la luz de nuestras áreas estratégicas analizamos el Plan Nacional de Desarrollo (PND) y realizamos unas recomendaciones a partir de nuestras experiencias y aprendizajes, orientadas a potenciar el trabajo que las diferentes carteras e instituciones tendrán que hacer, de la mano del sector privado y la sociedad civil, para cumplir con las metas e indicadores trazados por el gobierno nacional.

Solicitamos a los y las congresistas a tener en cuenta nuestras recomendaciones para la consolidación de políticas públicas que realmente aporten a la construcción de territorios posibles en armonía con la naturaleza y comprometidas con la sostenibilidad.

Recomendaciones para una conservación y restauración efectiva de la naturaleza

Construir acuerdos de conservación desde la gobernanza incluyente es fundamen­tal para mitigar los efectos adversos del cambio climático, proteger la biodiversidad y promover territorios posibles, en los que los seres humanos tengamos vínculos responsables con la naturaleza. Esto está  reflejado en la propuesta del PND en materia de conservación y restauración. Un enfoque de trabajo cercano a la inclusión de las comunidades habitantes de los territorios en la ejecución de las estrategias y en la toma de decisiones relacionadas con su entorno.

Las siguientes recomendaciones al PND buscan ar­monizar la relación gobernanza-conservación:  

  • Alinear la meta de reducción de áreas deforestadas para el país con los compromisos adquiridos en la Ley de Acción Climática, aumentando el porcentaje de crecimiento de las áreas no deforestadas de 20% (meta actual) a un 30%. Se debe entender que la lucha contra la deforestación también implica avanzar hacia la implementación y seguimiento de los acuerdos cero deforestación para las cadenas agroalimentarias, responsables en gran parte, de la deforestación en zonas protegidas o con alta presencia de biodiversidad.
  • Crear un mecanismo para la medición de impacto de las iniciativas de conservación o restauración a nivel nacional con la participación de privados (comunidades, organizaciones, empresas y sectores). Su reconocimiento permitirá destacar su contribución a los indicadores de áreas conservadas, así como la asignación de incentivos económicos para las mismas desde el sector estatal.
  • Hacer más explícito el reconocimiento de la importancia de las áreas marino-costeras en las estrategias de conservación, así como desarrollar políticas y programas para la protección, la innovación y el uso sostenible de los océanos, como áreas estratégicas del país, en contextos de desarrollo bajo en carbono.

 

Recomendaciones para una transformación productiva para la vida y la acción climática

Facilitar acciones que aporten a la mitigación del cambio climático y a la adaptación del país a los efectos adversos del mismo, es fundamental para la transformación productiva y el desarrollo integral de las personas y los ecosistemas en Colombia. Una perspectiva que ha sido bandera del gobierno actual, especialmente, desde la transición energética para la vida, y un modelo de transformación productiva orientado a la descarbonización de la economía.

A partir de nuestra experiencia, recomendamos:

  • Contemplar medidas de adaptación en los territorios y contar con asignaciones presupuestales claras a nivel nacional y departamental en los Planes Integrales de Gestión de Cambio Climático, alineadas con las metas del país propuestas por la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés).
  • Enfocar las acciones de adaptación hacia el sector energético y agropecuario, no solo hacia el sector transporte. Creando un indicador para el sector energético y agropecuario, sectores responsables de la gran mayoría de las emisiones GEI del país.
  • Reforzar un enfoque especial de protección a niñas, niños, adolescentes y mujeres, teniendo en cuenta que estos grupos son altamente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático.
  • Armonizar los esfuerzos y marcos legislativos que ha hecho el país en materia de adaptación y mitigación en la creación de políticas, planes y programas

 

Recomendaciones por un ambiente sano para las niñas, niños y adolescentes

El cambio climático ha exacerbado la vulneración de los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes (NNA), especialmente de aquellos en condiciones de marginalidad y pobreza. Los NNA son la población más vulnerable al cambio climático y a los riesgos ambientales que este y otros fenómenos conllevan. Aunque en el PND hay muchos temas transversales incluidos que hacen parte del derecho a un ambiente sano como la garantía a agua potable para poblaciones vulnerables, el ordenamiento territorial alrededor del agua, el derecho humano a la alimentación, habitabilidad y mejoras en el acceso a educación de calidad; la importancia de garantizar este derecho no está reflejada para la construcción de políticas públicas alrededor del mismo.

Las siguientes recomendaciones buscan hacer explícito el reconocimiento del derecho a un ambiente sano para el desarrollo integral de NNA y reconocer que esto incluye entornos como el hogar, la institución educativa y los espacios públicos.

  • Incluir en los sistemas de información local categorías de recolección y análisis de las afectaciones directas a NNA por la escasez y el acceso al agua potable; la mala calidad del aire; la inseguridad alimentaria; el aumento de enfermedades de transmisión vectorial; los espacios verdes y la contaminación del suelo.
  • Correlacionar los efectos del cambio climático en la salud de los niños, niñas y adolescentes, con aspectos como calidad aire, agua, seguridad alimentaria y nutricional.
  • Fomentar la participación de los NNA en las políticas públicas ambientales, desde la implementación del firmado Acuerdo de Escazú
  • Actualizar la Política Nacional de Educación Ambiental y de la Estrategia nacional de formación, educación y sensibilización de públicos.

 

Recomendaciones para una transformación productiva desde la soberanía alimentaria y la bioeconomía

El derecho humano a la alimentación y la apuesta por una transformación productiva para la vida, se han unido en el PND como dos grandes ejes transformadores de la política pública alrededor de la promoción de la soberanía alimentaria y la articulación con apuestas como la bioeconomía y el crecimiento verde.

Recomendamos que el PND incluya las siguientes líneas estratégicas para la iniciativa nacional de transición hacia modelos productivos de menor impacto ambiental y con una perspectiva de fortalecimiento de las capacidades de las comunidades:

  • Producir bioinsumos con una perspectiva local aterrizada a insumos y variedades regionales, con fomento a líneas de crédito para desarrollarlos, y con incentivos para la transición.
  • Promover, no solo un gran programa de extensionismo, sino que este pueda fortalecer las capacidades de los productores a través con un enfoque agroecológico.
  • Impulsar la investigación y análisis del estado de los suelos a nivel local y comunitario, así como los productos no tradicionales y forestales no maderables con potencial de comercialización.
  • Actualizar los estudios sobre estado de suelos a cargo del IGAC y el IDEAM, la ENSIN (Encuesta Nacional de Situación Nutricional) y la ENA (Encuesta Nacional Agropecuaria, datos de 1998).

 

Si quieres conocer el detalle de estas recomendaciones que le aportan a las siguientes líneas de acción del Plan Nacional de Desarrollo: Colombia líder en la lucha contra el cambio climático,  hacia una economía productiva y Colombia sociedad para la vida y que incluyen armonización de instrumentos de política pública haz clic aquí.

Esperamos que estas recomendaciones sean tenidas en cuenta para la consolidación de políticas públicas que realmente aporten a la construcción de territorios posibles en armonía con la naturaleza y comprometidas con la sostenibilidad.

Soporte

Al enviar tus datos, aceptas nuestras políticas de uso de datos.
Conoce más haciendo click aquí.

Preguntas Frecuentes

El Fondo Acción hará todos los esfuerzos posibles por proteger tu identidad e investigará todas las denuncias, incluyendo aquellas presentadas anónimamente.

Contáctanos

Conéctate