Proyectos con impacto desde un Desarrollo Rural Sostenible

Duración

2022-2024

Aliados

ISA

Este proyecto se enmarcó en la estrategia de la empresa de energía ISA para contribuir a la reactivación económica en el país, luego de la pandemia del covid-19. Para tal fin, buscamos vincular comunidades en procesos productivos partiendo del conocimiento ancestral y fortaleciendo buenas prácticas en agricultura y gastronomía para generar modelos de desarrollo rural sostenible.

Con el proyecto, desarrollamos cinco aulas agroalimentarias fortaleciendo conocimientos y habilidades en líderes comunitarios para promover la autonomía agroalimentaria y desarrollar modelos de negocio justos y competitivos para crear empresas sostenibles. Trabajamos con cinco comunidades étnicas: indígenas en La Chorrera (Amazonas), afrocolombianas en Tumaco (Nariño), Medio Baudó (Chocó) y Cajambre (Valle del Cauca) y del pueblo raizal en Old Providence y Santa Catalina (San Andrés, Providencia y Santa Catalina).

Las actividades iniciaron con la sensibilización de las comunidades sobre la importancia del cuidado del suelo como base de una alimentación sana y de la salud en general de la comunidad. Para ello, realizamos talleres y espacios de formación en agroecología y gastronomía, así como análisis visuales del estado de salud del suelo mediante cromotografía, lo que nos permitió medir el contenido de carbono orgánico y la presencia de actividad microbiana en el suelo. Dado que los suelos, inicialmente, se encontraban deteriorados por malas prácticas de manejo, adecuamos centros de producción local de bioinsumos para nutrir el suelo con abonos orgánicos, minerales y microorganismos. Con estas acciones, logramos reducir la contaminación del suelo y agua, incrementar la materia orgánica del suelo en un 42%, aumentar la salud del suelo en un 61% y conservamos la biodiversidad.

En paralelo al modelo pedagógico, brindamos asistencia técnica vinculando a los líderes formados en agroecología, para introducir buenas prácticas de manejo de suelo, agua y cobertura vegetal, abonos orgánicos, limpieza de parcelas y control biológico de plagas; además, incentivamos una producción agrícola diversa, lo que también enriquece la dieta de las familias. En las parcelas con buenas prácticas se logró reducir en 16% la incidencia de plagas y enfermedades.

Como resultado, se mejoró en un 45% los ingresos totales de los productores y en un 64% los ingresos de las cadenas productivas con visión empresarial del ají, coco, naidí, achiote y huertas caseras. Al fortalecer las iniciativas en autonomía agroalimentaria, se logró un 16% de ahorro en gastos de la canasta básica familiar en las iniciativas de huertas de Old Providence, y ají en La Chorrera, incentivando la producción orgánica y agroecológica en las huertas con mayor diversidad de alimentos, y rescate de alimentos ancestrales y sanos por medio de los encuentros culinarios.

Finalmente, fortalecimos seis empresas y asociaciones locales logrando el desarrollo de ocho productos para la industria cosmética y alimenticia cumpliendo con los criterios del mercado y conectando con aliados estratégicos y comerciales para el ají, coco, cacao y naidí. De igual forma, fortalecimos habilidades blandas y competencias técnicas en agroecología y cadenas de valor con visión empresarial, en aspectos como resolución de problemas, comunicación asertiva, manejo de presupuesto y estructura de costos, organización y monitoreo de cultivos, entre otros.