Lanzan mecanismo financiero para la protección de la reserva de Biosfera Seaflower en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

La reserva de Biosfera Seaflower protege la segunda barrera arrecifal más larga del Caribe con 32 kilómetros de longitud. En 232.300 hectáreas, la reserva de Biosfera contiene el 77% de los arrecifes coralinos de Colombia. El cambio climático, la sobrepesca, la contaminación y el turismo insostenible están afectando la salud de los arrecifes coralinos. La reserva de Biosfera es una reserva de biodiversidad: tiene 59 especies de corales, 653 especies de peces, 35 especies de aves marinas y es una ruta migratoria importante de tortugas marinas y tiburones ballenas. Los arrecifes coralinos son sustento y fuente de ingreso para 70.000 personas en el archipiélago.

Los arrecifes coralinos de la reserva de Biosfera Seaflower en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina son de suma importancia para el Gran Caribe por ser una reserva de biodiversidad y refugio climático, y su contribución significativa a la vida de las comunidades locales y del Pueblo Raizal. La salud de los arrecifes coralinos está siendo afectada por factores locales y globales de degradación como el cambio climático, la contaminación y el turismo insostenible. Las alteraciones de los ecosistemas amenazan el equilibrio de la vida marina, la continuidad de la pesca y la supervivencia del Pueblo Raizal. La reserva de Biosfera es, en palabras de June Marie Mow, directora de la Fundación Providence, aliada de Fondo Acción en el archipiélago, “un compromiso de los habitantes insulares para convivir en armonía con la naturaleza”.

Se requieren intervenciones urgentes y a gran escala para garantizar la supervivencia del Pueblo Raizal y de los arrecifes coralinos de los que depende su vida, por eso Fondo Acción junto al Fondo Global para los Arrecifes de Coral (GFCR) y Blue Action Fund lanzan el fondo Seaflower, el primer mecanismo financiero de largo plazo creado en Colombia para contribuir a la sostenibilidad financiera de las áreas protegidas y la reserva de Biosfera Seaflower, en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Este innovador mecanismo financiero busca contribuir a la protección y recuperación de la salud de los arrecifes coralinos del archipiélago y mejorar los medios de vida de las comunidades locales y el Pueblo Raizal que lo habitan. Los recursos de este fondo serán invertidos en la protección de la biodiversidad, recuperación de salud de los ecosistemas, apoyo a negocios locales con impactos positivos en los arrecifes coralinos y la promoción de modos de vidas sostenibles. El Fondo Seaflower inicia con aportes de GFCR y Blue Action, dos fondos multidonante que invierten en la conservación de los ecosistemas marinos y modos de vida sostenibles.

“Los arrecifes de coral de Colombia desempeñan un papel importante en el bienestar de las comunidades costeras locales y en la vasta biodiversidad marina interconectada en toda la región. GFCR está comprometido con la protección de los arrecifes de coral en Colombia, particularmente en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina donde es posible que los arrecifes resistan y se recuperen de los impactos climáticos” destaca Yabanex Batista, Director Adjunto del GFCR – Equipo Global de las Naciones Unidas, FNUDC. Por su parte, “Blue Action se complace en impulsar los esfuerzos para proteger uno de los puntos clave de biodiversidad de Colombia, hogar de remotas comunidades étnicas costeras. Centrado en la resiliencia climática, el proyecto reforzará el liderazgo del Fondo Acción en la creación de soluciones financieras sostenibles para las Áreas Marinas Protegidas, garantizando al mismo tiempo un enfoque centrado en el ser humano con fuertes salvaguardias ambientales y sociales”, afirma Markus Knigge, Director Ejecutivo Blue Action Fund. Este fondo está inspirado en modelos financieros que ha diseñado Fondo Acción, combinando fondos patrimoniales y cuentas extinguibles con una visión a cien años en un esquema multidonante, cuyos recursos se administran bajo criterios ambientales, sociales y de gobernanza, y se invierten a través de convocatorias.

“El Fondo Acción tiene experiencia probada y exitosa de colaboración entre donantes, autoridades ambientales y comunidades locales; es este modelo el que se replicará y adaptará a las condiciones y capacidades locales del archipiélago”, señala Natalia Arango, directora ejecutiva del Fondo Acción. Este tipo de mecanismos financieros son vitales para asegurar la sostenibilidad de la Reserva, recuperando la salud de los arrecifes coralinos y mejorando los medios de vida de las comunidades locales y el pueblo Raizal que dependen de ellos para su bienestar, cultura y desarrollo. “El Fondo Seaflower es un paso en firme hacia la plena materialización y sostenibilidad de la Reserva de Biosfera Seaflower y del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, su gente y su cultura”, concluye Germán Márquez, director de la Fundación Sea Land & Culture Old Providence Initiative, organización aliada del Fondo Acción en esta apuesta.