En estas últimas semanas hemos conocido los primeros frutos de De Mar y Río, el último álbum de Nidia Góngora y Canalón de Timbiquí. Un proyecto musical que apoyamos desde Fondo Acción con nuestra iniciativa de “Música, raíz y futuro” que busca la conservación y la conciencia sobre los bosques y la cultura del Pacífico colombiano.

De Mar y Río es un tributo a las comunidades del Pacífico sur colombiano y al tesón con el que se han organizado para proteger sus territorios y tradiciones. Hasta la fecha se han lanzados dos sencillos del álbum; Tio Guachupesito  y La casa de la compañía, piezas que nos acercan a la cotidianidad del municipio de Timbiquí, Cauca.

De Tio Guachupesito se han hecho muchas versiones, incluida la de Leonor González Mina, la Negra Grande de Colombia. Ahora tenemos una nueva interpretación con la voz de Nidia, que dice “esta es una letra muy bonita, lo lleva a uno a evocar muchos momentos de mi vida en ese Pacífico, cuando uno se sentaba a oír a los abuelos a contar sus historias. Es una canción que identifica al Pacífico y la importancia de esos tíos Guachupecitos de la región, de la función que cumplen”.

Según cuenta el padre de Nidia Góngora, la canción La casa de la compañía nació un 24 de diciembre durante la celebración de las fiestas de fin de año de 1955. La comunidad se encontraba reunida en la casa más grande del pueblo: La casa de la compañía, construida por una compañía francesa que llegó a Timbiquí a explotar oro. Tras varios días de fiesta, Marcos Perea, el dueño de la única lámpara, decide irse dejando la fiesta en total oscuridad. Frente a la situación, Nicomedes Balanta, gran músico de la Dinastía de los Balanta, compuso junto a su grupo esta canción, hasta el momento inédita.

La producción de este disco estuvo liderada por Diego Gómez de Llorona Records  con el apoyo de Fondo Acción para producir en 13 canciones la magia del ensamble liderado por Nidia Góngora.