Fi Wi Riif fortalece la seguridad y el cuidado de nuestros Parques Naturales Regionales

La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina – CORALINA informa a la comunidad que, en el marco del proyecto Fi Wi Riif, liderado por Fondo Acción, en alianza con las fundaciones Providence y ProSealand, y desarrollado en la Reserva de Biosfera Seaflower, se instalará un sistema de boyado reforzado en la zona de bañistas del Johnny Cay Regional Park y boyas de demarcación marina en el Old Point Regional Mangrove Park.

El nombre Fi Wi Riif, que en lengua creole significa “Nuestro Arrecife”, refleja el propósito del proyecto: proteger los ecosistemas que sostienen nuestra cultura, nuestra economía y nuestra identidad insular.

Ordenamiento para la seguridad y la conservación

Los sistemas de boyado permiten delimitar zonas seguras para bañistas, orientar la navegación en áreas de poca profundidad, prevenir impactos sobre arrecifes y manglares, y reducir riesgos de accidentes.

En este contexto, la Dirección General Marítima – DIMAR, a través de la Capitanía de Puerto de San Andrés, recordó que el emplayamiento en sitios no autorizados no está permitido, medida orientada a garantizar la seguridad de la vida humana en el mar y el ordenamiento del tránsito marítimo.

Mensaje a los prestadores de transporte marítimo

CORALINA reitera que el embarque y desembarque en Johnny Cay debe realizarse exclusivamente en el muelle autorizado. La prestación del servicio de transporte marítimo implica una responsabilidad integral del operador, quien debe actuar con la debida diligencia en todas las maniobras de aproximación y atraque, garantizando la seguridad de sus pasajeros.

En el mismo sentido, cada motonave debe asegurar que cuenta con las condiciones técnicas adecuadas para arribar al muelle. Si una embarcación no reúne dichas condiciones, debe abstenerse de realizar la maniobra.

CORALINA ha reforzado preventivamente el muelle mediante la instalación de defensas tipo llanta, con el fin de absorber impactos y reducir el desgaste por uso continuo. Estas mejoras buscan facilitar maniobras más seguras, pero no sustituyen la responsabilidad propia del operador frente a la integridad de sus pasajeros, de su embarcación y de la infraestructura pública utilizada para la operación.

La coordinación entre autoridades ambientales y marítimas demuestra que la seguridad de la vida humana en el mar y la conservación ambiental son objetivos complementarios.